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;)

jueves, 14 de mayo de 2009

La SGAE y los cuentistas

Hace unas semanas (y durante al menos dos semanas) en el mundillo de los cuentistas hispano-hablantes se ha difundido un "buzz" bastante alarmado/alarmante. Era como si en una sala estuviesemos sentadas 50 personas, todas calladas, cada una mirando el infinito en una dirección diferente.
De repente alguien coge aire y dice "Eh! Oh! Pero... Y la SGAE?". Casi por acto reflejo los otros vertemos su mirada sobre quien habló. Todos a la vez. De repente.

Cogemos aire. Todos.

Y hablamos, hablamos, hablamos, todos juntos, todos enunciamos nuestras idea a las cuatro paredes de la sala, las palabras rebotan en un delirante modelo de comunicación todos-a-todos, golpean las cabezas de unos, se mueren en el suelo, manchan la camiseta de otros, todos están de acuerdo con todos, hay que hacer algo porque eso no puede seguir así, es una verguenza et caetera et caetera et caetera.

Luego se hace, de nuevo y lentamente, el silencio. Todos miramos otra vez hacia nuestro propio infinito, algunos tenemos unas palabras atrapadas en el pelo, otros en los pliegues de la ropa, otros veo que tienen unos acentos colgandole de la barbilla. Miro al suelo y veo una palabra agonizante.
Es la palabra hacer.

Entonces hago el enorme esfuerzo de acordarme de lo que se ha dicho, recupero mails, recito en voz alta las ideas que todavía quedan en la memoria de corto-plazo de mi cerebro y saco lo siguiente.

  1. La SGAE es una sociedad privada que se ocupa de recaudar el dinero que deriva de la utilización de obras protegidas por copyright. Es una sociedad privada, no estatal. Es una sociedad que proporciona un servicio a quienes han producido obras y quieren ser pagados si alguien las utiliza.
  2. La SGAE es una sociedad. Una sociedad tiene socios. La SGAE recauda el dinero que deriva de la obra de sus socios, se queda un porcentaje y le da lo que les toca a los socios. Además tiene muchos servicios interesantes para los socios (desde cursos hasta ayudas).
  3. La SGAE recauda dinero. Ese dinero no se lo pide a los artistas: se lo pide a los que contratan los artistas, es decir, va añadido y es independiente de los gastos de caché para el artista.
  4. Hasta aquí todo bien. Jusq'u à ici, tout va bien. So far so good. Fin qui tutto bene.
  5. La SGAE recauda dinero por el uso de las obras independientemente del hecho de que dichas obras hayan sido producidas por socios de la SGAE o no. Es decir, recauda el dinero a priori.
  6. Una vez que haya recaudado el dinero que le toca a Fulano, hay dos casos. Si Fulano es socio, a Fulano le llega un dinero. Si Fulano no es socio a Fulano le llega una carta. La carta dice más o menos así: "Querido Fulano. Somos la SGAE, quizás habrás escuchado hablar de nosotros. Tenemos un dinero que, en teoria, es tuyo. Si lo quieres, hazte socio con nosotros. Si no lo quieres no pasa nada: tu dinero está en buenas manos. Cordialmente, La Familia SGAE."
  7. Es más. La Familia tiene mucho trabajo y no tiene tiempo de recaudar actuación por actuación, así que ha inventado un sistema más simple. La Familia se pone de acuerdo con un programador (ej. la concejal de cultura de un Ayuntamiento) y establece un fijo anual a pagar por todas las actuaciones (independientemente de lo que "cuesta" cada actuación en termino de derechos de autor).
  8. Por obvia consecuencia del punto anterior, la SGAE a menudo recauda dinero para obras que no están protegidas por copyright.
  9. Resultado: las actuaciones resultan más caras para los programadores. Resultado: los programadores programan menos. Resultado: los artistas trabajan menos. Podría seguir.
  10. Lo que importa no es la caída, sino el aterrizaje. Mais l'important c'est pas la chute, c'est l'atterrisage, et caetera, et caetera, et caetera.
  11. La SGAE practica estorsión, como la mafia. La estorsión es una práctica ilegal.
Bien: por qué la SGAE se dedica a ir por allí pidiendo el "pizzo" a los trabajadores de la industria cultural? Pues, porque se lo permitimos. Tanto los programadores como nosotros los artistas.

Ah, se me olvidaba: la SGAE no tiene ninguna justificación legal para pedir dinero por obras que no estén protegidas, ni por obras que sean de autore no-socios de su sociedad. Lo que hacen es presentarse con aires de abogado y hacen creer que vienen para hacer respectar la ley.

Dicho lo dicho. Qué hacer? Ya veo como la palabra que observaba en el suelo recobra poco a poco el pulso. Reformulo la pregunta: "Qué hacer, cuentistas?"

Los cuentistas tenemos que informar.
  • Informar los programadores sobre si queremos o no que la SGAE recaude dinero para nosotros. Explicarles que no están obligados por nadie a pagarlos. Hay artistas que, cada contrato que firman, cada factura que emiten, cada mano que estrechan, adjuntan un papelito que enuncia el problema y la solución.
  • Informar el público sobre la propiedad intelectual de las obras. Cuando contamos un cuento, citemos siempre su origen. Si es popular el cuento se adfirma, si es de un compañero le hacemos publicidad, si es nuestro nos hacemos publicidad.
Si se difunde la verdad sobre la SGAE, sobre las acciones ilegales que practican, sobre el daño que hacen a la cultura, quizás dentro de un tiempo no logren más tomarnos el pelo.
Esto no significa que la SGAE tiene que morir, pues entre una estorsion y otra, proporcionan también varios servicios útiles e inteligentes.

La SGAE tiene que reformarse. Mientras nadie se lo diga, van a seguir así.

1 comentario:

Ipe dijo...

Excelente recapitulación... gracias por el trabajo, voy a enlazarla en nuestro blog de "narradoras orales"(con permiso del autor???) por aquello de difundir la idea.

Afectuosamente,